Los peligros de enamorarse por internet.

La guapisma modelo Katie Piper, desgraciadamente si conoce ya los peligros de enamorarse por internet.

Esta preciosa rubia, conocio un dia en un chat a Daniel Lynch, del que después de meses hablando llego a enamorarse, juntos comenzaron una “bonita historia de amor” que acabó con un tragico final.

Tras un tiempo de novios y un ataque de celos, Daniel Lynch (izquierda en la foto)  golpeó y violo a Katie Piper en un hotel mientras estaban juntos.

Como es normal, Katie, después de aquello no dudo en abandonarlo y este, indignado contrato a el animal de la derecha de la foto para echarle acido en la cara.

Ella  ha sido operada en mas de 30 ocasiones y ha quedado ciega de un ojo… y ellos condenados a cadena perpetua.

Nuevos candidatos para el puesto

Otra historia de amor

Paul Nicklen, un fotografo del National Geographic, cuenta la bonita historia que vivio junto a una foca leopardo.

Dice así:

“Era la mayor foca leopardo que he visto en mi vida”, “Me metí en el agua aterrorizado por lo que pudiera suceder… entonces se vino hacia a mí, abrió la boca y su cabeza era el doble de grande que la de un oso Gizzly”. Se metió la cámara y mi cabeza entera dentro de su boca”.

Pero entonces, para su sorpresa, la foca se apartó de él, se fue a por un pingüino y se lo trajo como si quisiera alimentarle. Y así una presa tras otra, como si cuidara de aquella extraña criatura. “Empezó a traerme pingüinos débiles, después pingüinos muertos y después me enseñó cómo comerlos”. “Así durante cuatro días, durante los cuales cuidó de mí y me intentó alimentar”, concluye Nicklen. “Es la experiencia más increíble que he tenido como fotógrafo de National Geographic”.

Una historia de amor; Arnold y Cindy

Hoy por lo que veo en mis artículos, parece que me levanté algo agresiva, supongo que sera porque estoy apunto de tener la regla y retorcería pescuezos a la vez que arrancaría  las  cabezas de un solo mordisco… Como me he dado cuenta… aquí os traigo una história de amor insólita, esperando que me perdoneis por tal derroche de sangre.