Entrevista en televisión

Un empleado del banco Macquarie Private Wealth estuvo viendo imágenes de la modelo australiana Miranda Kerr sin darse cuenta de que estaban entrevistando, para la televisión, a un compañero sobre la economía australiana. El canal Seven Network emitió la entrevista el martes. Se veían perfectamente las fotos en el monitor que aparece en segundo plano. En una toma el empleado se da la vuelta, mira a la cámara y se da cuenta de que le están grabando.

El web sobre finanzas (news.hereisthecity.com) ha creado una página llamada “Salvar a Dave” que pide a los visitantes que envíen un mensaje de correo electrónico al departamento de relaciones públicas del banco en el que trabaja para que no le despidan. Dan cuatro razones: parece un buen tío, las fotos no eran “fuertes”, cren que ha sufrido bastante y ya somos bastante políticamente correctos en el mundo, de todos modos.

En una entrevista para el Sydney Daily Telegraph Kerr dijo que firmaría la petición para que conservara su trabajo.

Creo que podemos sacar dos conclusiones del hecho.

“Continuará siendo empleado de Macquarie”, ha informado el banco en un comunicado. “El banco y el empleado se disculpan por cualquier ofensa que hayan podido provocar”, añaden.

Lo primero es lo primero, ver el video: aquí. Cuando entramos nos pide la confirmación de que tenemos más de 18 años, lo que, después de verlo, nos lleva a lo que imaginábamos. A que estamos (o están) gilipollas. El 80% de los programas de televisión son más dañinos para un menor esas imágenes. Eso sí, YouTube se protege de que algún retrógrado republicano carca de Utah les demande, aunque no les parezca mal la poligamia mormona.

Lo segundo es la publicidad gratuita que ha conseguido el banco con el asunto. A este hombre le deberían duplicar el sueldo. Observamos que en el comunicado dicen que va a continuar siendo empleado del banco, pero no que continuará en su trabajo. Igual soy malpensado, pero a ver si va a haber gato encerrado en ese comunicado tan conciliador.

Lo tercero, último y más importante es que como este hombre esté casado va a tener que aguantar los comentarios de su mujer durante los siguientes 20 años. Y no digamos los de su suegra. Ni el cachondeo de sus amigos. Si tiene hijos se lo recordarán cuando crezcan: ¿y cómo era ella, papá? Eso sí va a ser su maldición.

Fuente

Deja un comentario

Aún no hay comentarios.

Comments RSS TrackBack Identifier URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s